Olivar de la Luna
Información básica
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Razón social:
Santa Casilda S.C.A
C/Ancha, 5
14400 - Pozoblaco - Ver teléfono
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Actualizado el 09/09/2010 12:25:12
Descripción
Olivar de la Luna, Aceite de Oliva Virgen Extra Ecológico, es una empresa familiar que aúna viejas tradiciones y nuevas tecnologías.
Situada en la Sierra de los Pedroches, en la localidad de Pozoblanco (Córdoba).
Ofrecemos un aceite de excelente calidad, tan singular como la propia zona donde se produce, con características únicas, que le confieren el cuidado y la selección de un trabajo familiar y artesanal.
En nuestra presentación, hemos incorporado a las etiquetas el alfabeto Braille para personas invidentes.
También se ha diseñado la página Web con un nivel de accesibilidad máximo (triple A), para permitir igualmente la lectura a personas con diversas discapacidades.
Este es un aspecto social con el que estamos concienciados y concienciadas, y consideramos de suma importancia.
Así, Olivar de la Luna, es el primer aceite en el mercado que posibilita a personas invidentes conocer las características del producto que adquiere.
Los principios como agricultor y agricultora, ganadero y ganadera ecológicas se remontan al año 1.994, cuando iniciamos las prácticas de Agricultura y Ganadería Ecológica bajo el control y certificación del Comité Andaluz de Agricultura Ecológica (C.A.A.E.).
En el año 2000 se crea la microalmazara, para producir, transformar y envasar nuestro Aceite Ecológico Virgen Extra, obtenido exclusivamente con aceitunas de cosecha propia.
El nombre de Olivar de la Luna hace referencia a su origen, olivos de montaña, cultivados en secano, con más de 200 años de antigüedad.
Olivar de la Luna nace como un sencillo homenaje a todas aquellas mujeres y hombres que a lo largo del tiempo hicieron posible la existencia del olivar en Sierra Morena.
Esta serranía abrupta y difícil, pero siempre hermosa, fue en siglos pasados nido de bandoleros y huidos políticos. Para evitar tal situación Carlos III promulgó una ley por la cual quién señalara un trozo de terreno en Sierra Morena, lo desmontara y plantara de olivos, pasaría a ser su propietario.
A tan ardua labor se dedicaron muchas personas atraídas por la ilusión de tener bienes propios.
Pero la falta de recursos económicos les obligó a trabajar no sólo en su terreno, sino también para otros, a cambio de un jornal para subsistir.
La finca, de nombre Santa Casilda, donde Olivar de la Luna se produce, fue testigo de esta situación. Hubo una familia que durante el día trabajaba por cuenta ajena, y aprovechaba las noches de Luna para desmontar y plantar de olivos su futura propiedad

