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Alimentos y bronceado.
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| El cáncer de piel se ha visto favorecido no sólo por la moda del bronceado impuesta durante la década de los 60-70, sino por la disminución de la capa de ozono, que sigue su deterioro. Ante esta situación, los dermatólogos hablan de alerta: el cáncer de piel aumenta y se sabe que en Estados Unidos se ha triplicado desde los años 80. La protección cada dos horas, evitar la exposición en las horas centrales del día, tomarlo progresivamente, garantizar a los niños cuidados especiales son elementos muy importantes, pero también la alimentación se puede convertir en una aliada y complementar los efectos cosméticos. |
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| Los betacarotenos, presentes en zanahorias, calabaza, espinacas, berro, tomate, albaricoque, verduras de hoja oscura como la lechuga y el perejil, pimiento rojo, melón cantalup, espárragos son sustancias precursoras de la vitamina A, con efecto antioxidante, que neutralizan los radicales libres producidos por el sol y facilitan la respuesta inmunológica de defensa del organismo. Además, estimulan la formación de melanina, sustancia responsable del color de la piel -pero no se pase, porque el exceso puede producir hipercoloración amarillenta-. Y previenen el envejecimiento prematuro tanto de la piel como del resto del organismo. |
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| Recientes estudios indican que betacarotenos a través de los alimentos, sí, pero los sintéticos pueden causar serios problemas de salud. |
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| La vitamina E participa también en la protección de la piel, especialmente en defensa de las membranas celulares, debido a su acción antioxidante. La encontramos en el aceite de germen de trigo, de soja y de oliva, vegetales de hoja verde y frutos secos. Los ácidos grasos insaturados, como el oléico, en el aceite de oliva y aguacate, y la grasa que contienen los frutos secos oleaginosos, aceites de semillas y el pescado, sobre todo azul, son básicos para mantener la piel bien estructurada e hidratada. |
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| La vitamina C es un antioxidante que facilita la producción de colágeno en la piel, una proteína que mantiene la piel tersa y sin arrugas y se encuentra en el zumo de naranjas, kiwi, fresas, tomate, pimientos y melón. El selenio, poderoso antioxidante, previene las aparición de ciertos tumores de piel, y reside en las nueces o kokitos de Brasil, carne, pescado, marisco, huevos, frutas y verduras. El zinc favorece la formación de nuevas proteínas para la renovación celular y se localiza en ostras, germen de trigo, levadura de cerveza y huevo. No olvide el trozo de zanahoria cuando vaya a la playa. |
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